6 de noviembre de 2011

Un intento teórico sobre lo que ellas quieren


Existen muchas investigaciones referidas a lo que piensan las exponentes del género femenino. Varios de los filósofos de terraza intentaron analizarlas y ponerlas en práctica a fin de tener un acercamiento sobre lo que ellas quieren. Por supuesto que su trabajo no sirvió de mucho, ya que varios se vieron obligados a abandonar sus estudios luego de que sus respectivas mujeres los incitaran a hacerlo. La única conclusión a la que arribaron es que en cualquiera de los casos una mujer siempre consigue lo que quiere…

Juan Salvador de los Meniscos, uno de los exponentes de la ultra derecha romántica de las rosas rojas, escribió en uno de sus libros mas exitosos llamado “No desesperar en las relaciones: una mirada utópica sobre las perspectivas femeninas en las relaciones”

“El genero femenino intenta encontrar una visión idealizada propuestas por la cultura desde la época medieval, en donde el hombre es una especie de príncipe azul que las comprende, las acompaña y logre satisfacer todos sus caprichos…”

Este libro fue un éxito de ventas, a pesar de que en sus biografías se hace hincapié en que todas sus relaciones se terminaron a partir de que sus parejas se aburrían. En algunos textos revisionistas, incluso los propios representantes de la ultraderecha de las rosas rojas, desmintieron que ese texto les sea representativo. También se supo que nunca debió ser publicado y solo se hizo ante la insistencia de la mujer del editor.

Uno de los representante de los bohemios de izquierda llamado Frederch de LaVolcan, se propuso sistematizar una formula en la que proponía un determinado porcentaje de cariño con otro determinado porcentaje de rechazo (60C + 40R = Está con vos vieja). El mismo puso en práctica su teoría al enamorarse de una cocinera a la cual cortejó escribiéndoles inspiradores poemas románticos pero siempre rechazando sus platos de comida. Luego de un tiempo logró conquistarla lo suficiente como para casarse con ella, pero durante su matrimonio sufrió de graves problemas en el aparato digestivo, propio de no ingerir ningún alimento de los que le proponía su esposa.

En cuanto al pragmatismo casto, sostenían que a la mujer había que otorgarle todas las libertades sin siquiera intentar sostenerlas dentro de algún parámetro discursivo como "Noviazgo" o "Matrimonio"… pero como sabemos, ninguno de sus exponente pudo llegar a dar cuenta de una relación significativa, ya que en su mayoría eran analfabetos emocionales que vivían en una fantasía constante del que será con lo cual esa libertad era una forma de sostener sus visiones teóricas. Sin embrago, es valido reconocer que dentro de sus escritos esbozan cuestiones bastante interesantes sobre lo que podría ser una relación idea.

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